LÁSER LIPOLISYS

Láser Lipolisys es una técnica de avanzada destinada a remover el exceso de tejido adiposo en aquellas áreas que son resistentes a la dieta y al ejercicio. Para esta técnica se utiliza anestesia local Tumescente, llamada así porque "infla" el tejido graso al rellenarlo y embeberlo con varios litros de una solución especial.

Esta solución Tumescente bloquea completamente el área produciendo una anestesia local pura y de alta eficacia. La anestesia general o endovenosa no es necesaria y por lo tanto no es utilizada, para evitar los riesgos asociados a ella.

Se denomina Láser Lipolisys porque el cirujano esculpe artísticamente el cuerpo, en una nueva forma, utilizando para ello la tecnología que aporta un rayo láser especialmente calibrado para actuar sobre los adipositos (células del tejido adiposo) que contiene la grasa. Esta técnica produce menos moretones y pérdida de sangre, ofrece una recuperación fácil, segura y más confortable; y brinda mejores resultados que la antigua lipoaspiración.

Efectos propios del Láser de Baja Potencia:
(Tina Kart 1988- Van Breugel 1994)

     Regeneración Tisular: Por multiplicación  celular, activación y guía en la producción de sustancias  colágenos, por la activación de los genes pre colágenos I  y  III  .

     Acción Antiinflamatoria: Acción  normalizadora de la micro circulación, aumenta la recolección de exudados y lisis de micro trombos. Aumenta la oxigenación y elementos celulares de defensa en el tejido afectado, por lo que se aumenta la fagocitosis, por lo que se aumenta la buena respuesta en pacientes con  infecciones.

     Acción Analgésica: Normaliza el potencial de membrana de la neurona, normaliza la síntesis de  prostaglandinas, controla el edema en procesos inflamatorios y aumenta la producción de endorfinas.

     Lipolisys: La longitud de onda 660nm, produce una alteración en la membrana del adiposito (poro) que  desencadena la liberación de su contenido (tgl) al espacio intercelular. Lo que facilita su extracción, menor  trauma quirúrgico, menos hematomas, rápida recuperación para el paciente.

     Disminución de la microvasculatura, extracción exangua de grasa.

     Aumento de la producción de colágeno y elastina, como poder biológico y Retracción cutánea como efecto térmico dicho efecto es utilizado para Extracción de siliconas.

1987 - La tumescencia

Uno de los avances más innovadores de la liposucción fue introducido en 1987 por un cirujano americano.

Esta nueva forma de liposucción bajo anestesia local fue conocida como Lipoplastia Tumescente. Grandes cantidades de líquido (varios litros) de una solución con adrenalina y anestesia local muy diluída se infundía dentro de la grasa de las áreas a ser succionadas.

Esta solución tumescente brindaba la anestesia local necesaria durante el procedimiento permitiéndole al paciente permanecer tranquilo y confortable durante la cirugía, evitando los riesgos de la anestesia general.

 Sin sangrado - Más tiempo disponible para lograr un mejor resultado

Las grandes cantidades de adrenalina diluída en la solución tumescente contraen los vasos sanguíneos de la zona reduciendo a un mínimo la pérdida de sangre y los hematomas.

Con ello el cirujano puede tomarse todo el tiempo necesario para remodelar el área buscando y obteniendo mejores resultados.

También la anestesia tumescente provee una recuperación rápida y confortable, reduciendo el tiempo de convalecencia de varias semanas a unos pocos días. Utilizando este sistema más avanzado, los cirujanos pudieron quitar en forma segura grandes volúmenes de grasa, en promedio de tres a cuatro litros por procedimiento, sin anestesia general y sin pérdida significativa de sangre.

 Sin anestesia general ni internación

Este fue un avance fundamental comparado con la antigua lipoaspiración que requería anestesia general, permitía retirar medio a un litro de grasa por procedimiento, en algunos casos precisaba una transfusión sanguínea, y con recuperaciones prolongadas acompañadas de profusos moretones.

De hecho, algunos cirujanos continúan haciendo hoy ese tipo de antigua lipoaspiración y recomiendan transfundir una unidad de sangre por cada medio litro de grasa aspirada. En contraste, la Lipoplastia Tumescente no requiere transfusiones y los moretones son mínimos.

Si el éxito de la antigua liposucción consistió en poder quitar la grasa sin cicatrices extensas, con la Lipoplastia Tumescente se pudo esculpir el cuerpo en una nueva y mejor figura. Cánulas pequeñas, más delicadas produjeron contornos más suaves, consiguiendo un mayor adelgazamiento de la piel para que ésta se pueda acomodar sobre la nueva estructura que se talló en la grasa.

Como no hay sangrado, se pudo abarcar grandes áreas en una sola sesión consiguiendo así cambios realmente Espectaculares.

 Seguridad Comprobada

La Anestesia Tumescente se ha convertido en una técnica refinada y con resultados predecibles, usada ahora en todo el mundo. Debido a la anestesia tumescente se logró disminuir drásticamente el sangrado y los moretones, trayendo gran confort y seguridad para el paciente brindando así resultados superiores.

Un estudio americano publicado por los Drs. Hanke, Bernstein y Bullock en la Revista Dermatologic Surgery en el año 1995 demostró que sobre más de 15000 cirugías que incluyeron 44.000 áreas con anestesia tumescente realizadas por 66 cirujanos diferentes, no se produjo ninguna muerte, ni fueron necesarias transfusiones de sangre, ni internación de emergencia.